
Agradecimientos
Queremos dar las gracias a Adrià Raventós, creador de Craft. Sell. Goblin. Repeat., por habernos permitido conocer y jugar a su proyecto. Puedes seguir el desarrollo del juego, sus novedades y futuras actualizaciones a través de su Instagram oficial.
Craft. Sell. Goblin. Repeat. nos pone al frente de una pequeña tienda de armas que tendremos que mantener en funcionamiento consiguiendo materiales, fabricando nuevos objetos y vendiéndolos a los clientes. Para reunir los recursos necesarios contamos con trabajadores que se encargan de explorar distintas zonas, mientras nosotros podemos centrarnos en la fabricación y la gestión del negocio. Todo ello con un apartado gráfico colorido y un sentido del humor muy presente, especialmente en las conversaciones con los clientes.
El juego combina la exploración, la recolección de materiales, el crafteo y la gestión de la tienda con un sistema de misiones que marca diferentes objetivos durante la partida. Las armas que fabricamos tienen distintas rarezas y pueden alcanzar precios diferentes al venderlas, haciendo que cada pieza tenga un valor distinto para el negocio. Una base sencilla que funciona y que todavía tiene margen para crecer con nuevos sistemas y más variedad.

Entre armas, clientes y mucho humor
Desde el primer momento, nuestra tienda se convierte en el centro de la partida. Como goblin, tendremos que encargarnos de fabricar armas y venderlas a los clientes que se acerquen al negocio en busca de nuevos objetos. La gestión de la tienda se mezcla con un sentido del humor bastante gamberro, hasta el punto de que podremos insultar a nuestros propios clientes cuando nos apetezca.
El funcionamiento de la tienda gira alrededor de conseguir materiales, fabricar armas y venderlas después. Para reunir nuevos recursos contamos con trabajadores que podemos enviar a explorar, aunque tendremos que esperar a que regresen para disponer de lo que hayan encontrado. Las misiones sirven además para marcar diferentes objetivos y avanzar mientras seguimos ampliando nuestro negocio.
El juego mantiene este planteamiento con un apartado visual colorido y personajes que encajan con su tono desenfadado. Los clientes y las situaciones que se producen en la tienda aportan pequeños momentos de humor mientras nos ocupamos de mantener el negocio en marcha y preparar nuevas armas para vender.

Fabricar, vender y volver a empezar
La gestión de la tienda resulta sencilla de entender y fabricar nuevas armas mantiene un objetivo claro durante la partida. Las misiones ayudan a marcar diferentes metas, aunque también es posible avanzar a nuestro ritmo y centrarnos en aquello que más nos interese en cada momento.
Es precisamente cuando dejamos de seguir las misiones cuando el ritmo puede hacerse algo más lento. La espera necesaria para conseguir nuevos materiales hace que, en determinados momentos, el proceso de fabricar y vender pueda resultar repetitivo. Añadir más actividades entre una expedición y otra, o más formas de conseguir recursos, ayudaría a mantener el interés cuando simplemente queremos dedicarnos a gestionar la tienda.
Las armas también cuentan con diferentes niveles de rareza y su aparición depende del azar. Este sistema funciona bien para añadir variedad a lo que fabricamos, pero podría aprovecharse todavía más si nuestras decisiones dentro del negocio influyeran de alguna manera en las posibilidades de obtener armas de mayor calidad. De esta forma, la progresión tendría un peso mayor y fabricar nuevas armas no dependería tanto de esperar a que aparezca una buena pieza.

Una gestión sencilla y accesible
La gestión de la tienda está planteada de forma sencilla y los diferentes sistemas resultan fáciles de entender desde el principio. Consultar los materiales disponibles, fabricar nuevas armas o comprobar los productos que tenemos a la venta no requiere pasar demasiado tiempo entre menús, algo que ayuda a mantener el ritmo de la partida.
La organización de la tienda y de los recursos también resulta clara, especialmente cuando empezamos a manejar diferentes materiales y armas. Los trabajadores tienen su propia función dentro del negocio y las misiones ayudan a saber qué podemos hacer a continuación cuando no queremos avanzar por nuestra cuenta.
En conjunto, los controles y la interfaz cumplen correctamente con su función y no complican una jugabilidad que busca ser accesible. En este apartado no hay grandes problemas que señalar, aunque una mayor variedad de opciones para gestionar el negocio podría complementar los sistemas que ya funcionan y dar más motivos para seguir mejorándolo a medida que avanzamos.

Un goblin con mucho estilo
El apartado visual utiliza un estilo colorido y desenfadado que encaja con el tono general del juego. El diseño de los personajes y de los diferentes elementos de la tienda tiene un aspecto simpático, mientras que los goblins y los clientes aportan buena parte de la personalidad visual del conjunto.
Los escenarios mantienen esta misma línea y presentan una tienda que resulta agradable de recorrer mientras nos encargamos de fabricar y vender nuestras armas. Los distintos elementos que encontramos durante la gestión del negocio están diseñados para que resulte fácil identificar materiales, productos y personajes sin que el aspecto visual llegue a complicar la lectura de la pantalla.
El diseño también acompaña bien al sentido del humor del juego. Las expresiones de los personajes y las situaciones que se producen durante la gestión de la tienda encajan con su tono desenfadado, haciendo que incluso acciones tan habituales como atender a un cliente tengan un punto diferente.

Entre martillos y clientes
El apartado sonoro encaja con el tono general de Craft. Sell. Goblin. Repeat. y acompaña las diferentes situaciones que se producen durante la gestión de la tienda. Los efectos de las acciones, la fabricación y las interacciones con los clientes ayudan a dar vida al día a día del negocio.
La música mantiene ese carácter desenfadado que encontramos en el resto del juego y acompaña las partidas sin intentar convertirse en protagonista. Es un apartado que cumple correctamente con su función y que encaja con el estilo visual y el sentido del humor que caracterizan al juego.

Craft. Sell. Goblin. Repeat.: nos pone al frente de una tienda de armas con una mezcla de crafteo, gestión y exploración que resulta sencilla de entender. Su apartado visual colorido y el sentido del humor, especialmente en las interacciones con los clientes, ayudan a darle un carácter propio. El ritmo puede hacerse algo lento cuando dependemos de la llegada de nuevos materiales y el sistema de fabricación todavía tiene margen para ganar variedad, pero son aspectos que pueden desarrollarse durante su etapa de Early Access. Con una base que ya funciona y algunas mejoras en la progresión y las opciones disponibles, el juego tiene espacio para crecer y hacer que la gestión de nuestra tienda resulte todavía más entretenida. – Shaetone