
El robo de imágenes íntimas online se ha convertido en el objetivo de nuevas campañas de ciberdelincuencia dirigidas tanto a adultos como a menores. El FBI advierte de que los atacantes intentan hacerse con cuentas de redes sociales y otros servicios para obtener fotografías o vídeos de contenido sexual.
Una vez conseguido ese material, los delincuentes pueden utilizarlo para chantajear a las víctimas, venderlo en mercados criminales o compartir sus datos personales con otros implicados. La información expuesta puede incluir nombres, fechas de nacimiento, correos electrónicos, números de teléfono y nombres de usuario.
Los ciberdelincuentes pueden pedir códigos de verificación o dirigir a las víctimas a enlaces falsos de restablecimiento de contraseña para tomar el control de sus cuentas y acceder a contenido privado.
Cómo funcionan estas campañas
El acceso a una cuenta puede lograrse mediante mensajes o correos que imitan avisos legítimos de una plataforma. Entre los indicios señalados por el FBI aparecen las alertas no solicitadas que amenazan con desactivar una cuenta si no se facilita un código de verificación, así como los mensajes que informan de un supuesto inicio de sesión nuevo e incluyen un enlace para cambiar la contraseña.
La agencia recuerda que un servicio legítimo no debería pedir al titular un código de verificación, una contraseña temporal o un PIN de restablecimiento. Los atacantes también pueden aprovechar contraseñas que contienen datos fáciles de obtener, como nombres o fechas de nacimiento.
El contenido robado puede provocar nuevas amenazas
La sextorsión consiste en amenazar con publicar imágenes o vídeos íntimos obtenidos mediante hackeo o coacción. En algunos casos, los delincuentes exigen dinero a cambio de no difundirlos entre familiares y amigos, mientras que en otros presionan para conseguir más material privado.
El riesgo no termina con el primer robo. El FBI señala que el contenido puede aparecer en mercados criminales acompañado de información personal, lo que facilita nuevas situaciones de acoso, vigilancia, chantaje o ataques dirigidos. Incluso se han detectado casos en los que se anuncia el material desde la propia cuenta social de la víctima.
También afecta a deportistas universitarios
El FBI y la NCAA han advertido de campañas similares contra las cuentas online de deportistas universitarios. Ambas organizaciones han pedido a entrenadores, responsables de cumplimiento y equipos directivos que informen a sus comunidades sobre estas técnicas y ayuden a identificar señales de riesgo.
Medidas recomendadas para proteger las cuentas
- No responder a mensajes que soliciten códigos de verificación ni pulsar enlaces de restablecimiento recibidos sin haberlos pedido.
- Utilizar contraseñas complejas que no incluyan información personal fácilmente accesible.
- Activar la autenticación multifactor siempre que el servicio la ofrezca.
- Evitar almacenar fotografías o vídeos explícitos en redes sociales o sitios accesibles desde internet.
- Si se recibe una amenaza, cortar la comunicación con el delincuente y contactar cuanto antes con las fuerzas de seguridad.
Una amenaza con consecuencias prolongadas
El FBI ya había advertido en septiembre de 2021 de un aumento importante de las denuncias relacionadas con la sextorsión. El material recuerda además que los responsables pueden enfrentarse a condenas de varias décadas de prisión; en mayo, un hombre canadiense recibió una pena de 33 años tras dirigirse durante ocho años contra más de 145 menores en Estados Unidos.
La recomendación principal es no facilitar códigos ni credenciales ante avisos inesperados y denunciar cualquier intento de chantaje. Proteger el acceso a las cuentas con contraseñas únicas y autenticación multifactor puede dificultar que los atacantes lleguen al contenido privado.
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