
Sony podría ajustar la configuración de la PS6 para contener el incremento de costos en componentes como la memoria. Durante la presentación de sus últimos resultados quedó claro que la escasez de RAM y el precio de los chips están afectando los planes de lanzamiento de la próxima consola, cuyo calendario aún no está definido.
¿Qué cambios podrían aplicarse?
Un informante señala que las reducciones posibles se centrarían en la memoria y el bus asociado. En concreto, la PS6 podría citar 24 GB de RAM en lugar de los 32 GB previstos y un bus de memoria de 128 bits para recortar gastos.
Además, se mantiene como opción conservadora conservar el SSD de 1 TB, con la posibilidad de reducir aún más el bus de memoria y la RAM como último recurso. Esta estrategia interna busca evitar que el coste de la consola se dispare conforme evolucionan los precios de los componentes.
Impacto y verificación
El propio fabricante no ha confirmado ninguna modificación oficial y continúa siendo solo un planteamiento basado en filtraciones. En este contexto, la viabilidad de mantener el precio previsto dependerá de cómo evolucione la disponibilidad de memoria y el coste de los controladores dentro del SoC.
En resumen, la PS6 podría ajustarse en especificaciones de memoria para contener el precio, pero Sony no ha anunciado planes definitivos al respecto y el proyecto permanece sin confirmación oficial hasta el momento.
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