
El radiotelescopio QTT de 110 metros ha superado un nuevo hito de construcción en Xinjiang, China. El proyecto busca crear una antena completamente orientable capaz de dirigir su observación con una precisión prevista de unos 2,5 segundos de arco.
La cifra resulta difícil de imaginar a simple vista: a 3,3 kilómetros, ese margen angular equivale aproximadamente al tamaño aparente de una pelota de ping-pong. La comparación describe la precisión de orientación del instrumento, no su capacidad para distinguir objetos de ese tamaño a esa distancia.
El Qitai Radio Telescope ha completado el ensamblaje de la tercera capa de su estructura de soporte. La estructura principal está prevista para 2027 y el conjunto podría entrar en servicio en 2028.
Un radiotelescopio de 110 metros completamente orientable
Los equipos terminaron el 18 de agosto el montaje de la tercera capa de la estructura que sostendrá la antena. El siguiente paso será instalar el bastidor de elevación, una pieza destinada a soportar la enorme sección móvil que permitirá cambiar la inclinación del radiotelescopio.
El conjunto podrá girar 360 grados alrededor de su eje vertical. La parte que se moverá en elevación superará las 3.000 toneladas, por lo que mantener la precisión exigirá controlar las deformaciones provocadas por la gravedad y el viento.
Cómo mantendrá el QTT su precisión
El diseño incorpora mecanismos de ajuste activo para compensar las pequeñas variaciones que pueda sufrir la estructura durante el movimiento y las observaciones. El objetivo es conservar tanto la geometría del reflector como la orientación necesaria para trabajar con señales de longitudes de onda muy reducidas.
El QTT ha sido diseñado para alcanzar frecuencias de hasta 115 GHz, en una región donde las ondas de radio tienen longitudes de apenas unos milímetros. En esas condiciones, un error pequeño en el apuntado o una irregularidad de la superficie puede afectar de forma notable a los resultados.
Qué diferencia al QTT de otros grandes radiotelescopios
El futuro instrumento tendrá una apertura mayor que la de los radiotelescopios orientables de 100 metros de Green Bank, en Estados Unidos, y Effelsberg, en Alemania. Sin embargo, no se puede comparar directamente con FAST solo por el diámetro.
FAST alcanza los 500 metros, pero utiliza una arquitectura distinta: está instalado en una depresión natural y deforma de manera activa una parte de su reflector para formar la parábola empleada en cada observación. El QTT moverá una antena completa de 110 metros y podrá trabajar hasta frecuencias más altas.
Observación del universo y exploración espacial
Cuando esté operativo, el Qitai Radio Telescope podrá estudiar púlsares, ráfagas rápidas de radio y otros fenómenos del universo. También está previsto que participe en redes de interferometría de muy larga base, que combinan observaciones realizadas por antenas separadas.
Además, sus responsables contemplan utilizarlo como apoyo para misiones chinas de exploración del espacio profundo. Para ello, el reto no consiste únicamente en levantar una estructura de grandes dimensiones, sino en convertirla en un instrumento capaz de apuntar con precisión mientras toda la antena cambia de posición.
Un proyecto todavía en construcción
El calendario actual sitúa en 2027 la finalización de la estructura principal y en 2028 la terminación del conjunto para su entrada en servicio. Hasta entonces, el proyecto deberá completar los sistemas mecánicos y de ajuste que permitirán que una antena de miles de toneladas conserve la exactitud prevista.
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