
El próximo Ghost Recon atraviesa un periodo de tensión en Ubisoft, con rumores de reestructuraciones y posibles cambios en el rumbo del proyecto. Según informaciones recogidas por Insider Gaming, el desarrollo de Project OVR, nombre en clave del nuevo título de la saga, no estaría cumpliendo los objetivos internos de su fase de alfa. Este trasiego interno llega en un momento de reconfiguración en la compañía, que ha cerrado dos estudios y reorganizado equipos clave, especialmente los relacionados con Rainbow Six Siege.
Problemas en la dirección y riesgos para el proyecto
Las fuentes señalan que la evolución de Project OVR se habría visto afectada por metas poco realistas y por una gestión que podría no estar alineada con las expectativas de la dirección. Se comenta que Ubisoft habría rechazado diversas propuestas para modificar la producción, mientras crecen las críticas hacia la autonomía de los directores del juego.
En el entorno interno de Ubisoft París aparece la percepción de que, de no mejorar la situación rápidamente, el proyecto podría enfrentarse a un cambio de rumbo significativo. Aunque se mantiene la convicción de que las bases del juego son sólidas, la posibilidad de una renovación profunda o incluso de cancelar el título aparece como una opción que se evalúa entre las filas del estudio.
Impacto organizativo y posibilidades futuras
La compañía ha apostado fuerte por el desarrollo de Project OVR, pero la reestructuración y los despidos que se han mencionado en el marco de los cambios organizativos podrían agudizar la complejidad de avanzar con la producción. Fuentes del entorno laboral señalan que los despidos serían inevitables si la situación no mejora a corto plazo, alimentando el debate sobre el futuro inmediato del proyecto dentro de Ubisoft.
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