
El éxito de Subnautica 2 llega acompañado de una noticia que completa su intrincado recorrido: Krafton pagará a los desarrolladores primas por valor de 250 millones de dólares, vinculadas a los resultados financieros del estudio Unknown Worlds. La operación marca un giro en la relación entre la editora y el equipo creativo tras años de conflictos y movimientos internos que incluyeron salidas y recontrataciones.
La tensión entre desarrollo y pagos ligados a resultados
Originalmente, Krafton intentó posponer el lanzamiento de Subnautica 2 para evitar desembolsos de primas. Según las informaciones, estas primas dependían de los beneficios de Unknown Worlds, lo que llevó a una negociación que terminó cediendo en favor de los empleados del estudio.
Con ingresos cercanos a los 100 millones de dólares y ventas que superan las 4 millones de copias, Subnautica 2 ya se ha convertido en un proyecto rentable para la compañía. Los 250 millones de dólares que se pagan representan aproximadamente el 35% de los beneficios de Krafton durante el año pasado, según los informes de la prensa económica asiática.
Implicaciones para Unknown Worlds y su equipo
La readmisión de Ted Gill, CEO de Unknown Worlds, tras un proceso judicial y la marcha de otros directivos habían marcado un periodo de incertidumbre para el estudio. Con este acuerdo, se cierra una etapa de desencuentros y se consolida la relación entre el estudio y Krafton en torno a las métricas de rendimiento y ganancia.
Subnautica 2 continúa su trayectoria comercial y financiera, aportando un ejemplo claro de cómo las metas de rendimiento pueden influir en acuerdos laborales y en la distribución de beneficios dentro de la industria. El caso ilustra, además, la compleja dinámica entre una gran editora y un equipo creativo que ha logrado, pese a las tensiones, mantener una trayectoria de ventas sólida y un juego que, a dos años de su anuncio, ya ha generado cifras relevantes para todos los implicados.
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