
Linux 7.3 soporte Mac M3 es una de las novedades más destacadas del próximo ciclo del kernel. La integración de los controladores y archivos de descripción necesarios permite arrancar los equipos con Apple M3 Pro, M3 Max y M3 Ultra hasta llegar a la consola, aunque todavía queda trabajo para que puedan utilizarse con normalidad.
La misma tanda de cambios también incorpora nuevos sistemas en chip, marca como obsoletas varias plataformas Arm de 32 bits y suma la primera parte de una revisión de la gestión de memoria de vídeo. Esta última busca evitar que la presión sobre la VRAM termine provocando bloqueos del kernel en determinados escenarios gráficos.
Linux 7.3 amplía el soporte de hardware Arm, pero no elimina todavía ninguna plataforma antigua. Los cambios de retirada se probarán para una versión posterior, mientras que la mejora de VRAM llega de forma parcial al ciclo 7.3.
Los Mac con M3 Pro, Max y Ultra ya pueden arrancar Linux
El soporte para los tres chips de gama alta de la familia Apple M3 completa la base añadida anteriormente para el M3 estándar. El nivel actual sigue siendo preliminar: el sistema puede alcanzar la consola, pero el uso cotidiano no resulta viable porque falta el controlador de la GPU y todavía no están conectadas muchas funciones específicas de estos ordenadores.
El mismo conjunto de modificaciones mejora además los estados de suspensión de los Apple M1 Pro, M1 Max y M1 Ultra. En el modo s2idle, estos equipos pueden alcanzar consumos más bajos y ahorrar aproximadamente 1 W. Entre los nuevos SoC incluidos también aparecen Samsung Exynos 1580, Canaan K210, Sophgo SG2000, Qualcomm Shikra y Altera Agilex72.
Qualcomm Shikra destaca porque aún no ha sido presentado oficialmente y existe poca información pública sobre él. El chip utiliza núcleos Cortex-A78C. En el caso del Sophgo SG2000, Linux incorpora la parte RISC-V de un SoC híbrido que ya contaba con soporte para sus núcleos Arm.
Linux prepara cambios para 25 máquinas Arm de 32 bits
El ciclo también deja señaladas varias plataformas Arm antiguas cuyo mantenimiento consume un esfuerzo elevado en relación con su número de usuarios. El proceso afecta a 22 de los 28 archivos de placa heredados que todavía permanecen en el kernel, además del soporte para los núcleos Cortex-M3, M4, M7 y ARM1136r0, presentes en 25 máquinas.
No se ha eliminado nada todavía. Los usuarios que aún dependan de estos sistemas podrán continuar utilizando Linux 7.3, con soporte extendido, mientras se prueban los parches de retirada. El recorte efectivo podría llegar en Linux 7.4 o en una versión posterior. Entre las excepciones mencionadas están las plataformas del tablet Nokia N800/N810 y Buglabs BUG, que todavía conservan usuarios conocidos.
La limpieza también afecta a binarios de espacio de usuario como be8, be32, oabi e iwmmxt, cada vez más complicados de mantener con las cadenas de herramientas modernas. El objetivo es retirar código poco utilizado que dificulta nuevas funciones y tareas de mantenimiento.
La gestión de VRAM busca evitar bloqueos con la memoria llena
Linux permite que una aplicación solicite más memoria de vídeo que la disponible físicamente en la tarjeta. El excedente puede pasar a la RAM del sistema, aunque el acceso a esos datos suele ser mucho más lento al tener que atravesar el bus PCIe. En condiciones normales, el efecto debería traducirse principalmente en una pérdida de rendimiento.
El problema aparece cuando el controlador necesita mover memoria entre la tarjeta y la RAM mientras prepara nuevos comandos para la GPU. Bajo una fuerte presión de memoria, dos operaciones simultáneas pueden quedar atrapadas intentando obtener bloqueos en un orden cruzado. El kernel detecta ese bloqueo y puede terminar rechazando el envío de comandos con un error de memoria insuficiente, aunque las reservas iniciales se hubieran completado correctamente.
El trabajo de Natalie Vock conecta la gestión compartida de memoria gráfica TTM con drm_exec para que el proceso pueda liberar y volver a adquirir los bloqueos de forma controlada. La primera parte entra en el ciclo de Linux 7.3, mientras que el resto permanece en una rama de pruebas. El código completo ya está presente en los canales estable y preview de SteamOS.
Una prueba con Indiana Jones: The Great Circle mostró que un juego que solicita alrededor de 9 GB en una tarjeta con 8 GB puede seguir siendo jugable. El resultado depende de qué datos terminen fuera de la VRAM: algunas asignaciones provocarán ralentizaciones importantes, por lo que no representa una garantía general de rendimiento.
Si estás siguiendo este tema, también puedes consultar Epic Games Store prepara un cliente para Linux, pero todavía no tiene fecha.
Qué pueden esperar los usuarios
Linux 7.3 será especialmente relevante para quienes trabajan con hardware Arm reciente o siguen el desarrollo de Linux en equipos Apple Silicon. En los Mac M3 de gama alta, el soporte todavía debe considerarse experimental y limitado a un arranque básico. Para los usuarios de sistemas Arm de 32 bits, la retirada no es inmediata, pero conviene tener identificada una versión con soporte extendido si dependen de una de las plataformas señaladas.
En el apartado gráfico, la integración progresiva de los cambios de VRAM puede mejorar la estabilidad de juegos y aplicaciones cuando la memoria de la tarjeta se llena. Aun así, la parte más amplia de la solución continúa en pruebas y no forma parte todavía de esta integración del kernel.
Encuentra más Software en nuestra sección de Software o suscríbete a Guslok – Guías 100% en YouTube para más contenido.