
El proyecto SEA-LIFT eólica marina flotante plantea una vía para instalar grandes aerogeneradores en las costas españolas, donde la profundidad del fondo marino dificulta el uso de cimentaciones fijas. La iniciativa todavía se encuentra en fase experimental y reúne al Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria (IHCantabria), el Centro Nacional de Energías Renovables de España (CENER) y la empresa navarra Nabrawind, entre otras entidades.
Su propuesta combina plataformas flotantes con un sistema de elevación pensado para turbinas de más de 20 MW. Según sus responsables, el diseño podría simplificar el transporte y el montaje en el mar, además de reducir entre tres y cinco veces los costes operativos. Estas cifras son previsiones del proyecto y tendrán que validarse mediante pruebas y futuras aplicaciones a escala comercial.
El proyecto pretende instalar aerogeneradores marinos de gran potencia sobre plataformas flotantes, utilizando el sistema Skylift de Nabrawind para facilitar su montaje sin recurrir a grúas gigantes.
Por qué España necesita soluciones flotantes
El litoral español presenta un reto distinto al de otras regiones europeas con tradición en eólica marina. Algunas zonas de la costa alcanzan profundidades de hasta 1.000 metros a unos 10 kilómetros del litoral, según los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo del MITECO. En esas condiciones, construir estructuras fijadas al fondo resulta más complejo y costoso.
La profundidad también condiciona dónde pueden ubicarse los parques y aumenta la sensibilidad de los proyectos por su posible impacto sobre la biodiversidad marina, el paisaje y las actividades humanas. Las plataformas flotantes tratan de sortear esa limitación mediante sistemas de fondeo y anclaje que mantienen la instalación en posición sin depender de una cimentación apoyada directamente sobre el lecho marino.
Una plataforma para turbinas cada vez mayores
SEA-LIFT responde a una tendencia general de la industria: el aumento de la potencia de los aerogeneradores. El proyecto estudia cómo elevar máquinas de más de 20 MW en plataformas flotantes y cómo trasladar y ensamblar el conjunto en el mar con menos medios pesados.
En esta parte entra Skylift, una tecnología desarrollada por Nabrawind. El sistema está concebido para montar turbinas de forma autoizable y rápida, incluso en emplazamientos con rachas de viento importantes, sin depender de grandes grúas. El material del proyecto señala que esta solución ya se ha utilizado en parques eólicos terrestres de Australia, pero su adaptación a la eólica marina flotante aún forma parte del desarrollo experimental.
Qué puede aportar la eólica marina
El viento en alta mar suele ser más intenso y constante porque encuentra menos obstáculos que en tierra. Además, la generación eólica marina puede complementar a la solar fotovoltaica en otoño e invierno, cuando disminuye la radiación solar y el consumo eléctrico puede ser mayor.
España cuenta con más de 8.000 kilómetros de costa, pero eso no convierte automáticamente todo el litoral en una zona apta para parques flotantes. La elección de emplazamientos deberá tener en cuenta la profundidad, los sistemas de fondeo, las condiciones meteorológicas, la biodiversidad, la navegación y la convivencia con otras actividades del mar.
El desarrollo de estos proyectos también estará ligado a la evolución de los objetivos nacionales de capacidad eólica. El material sitúa en 218,1 GW la cifra prevista para 2035, aunque no aporta detalles adicionales sobre el alcance concreto de esa previsión.
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Un desarrollo todavía por demostrar
La principal cautela es que SEA-LIFT no es todavía una solución comercial desplegada a gran escala. Sus ventajas económicas, su comportamiento frente al oleaje y el viento y la viabilidad de operar con turbinas de más de 20 MW tendrán que comprobarse mediante ensayos y proyectos posteriores.
Si supera esas etapas, la iniciativa podría ayudar a adaptar la eólica marina a los fondos profundos próximos a la costa española. El siguiente paso será demostrar que la combinación de plataforma flotante, fondeos y montaje especializado ofrece un equilibrio viable entre producción energética, seguridad, costes e impacto ambiental.
Conclusión
SEA-LIFT no elimina los desafíos de la eólica marina, pero aborda uno de los más específicos de España: la rápida transición desde aguas relativamente cercanas a grandes profundidades. Su apuesta por plataformas flotantes y por el sistema Skylift abre una línea tecnológica prometedora, aunque todavía pendiente de validación experimental y de una evaluación completa de sus efectos y costes.
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